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Rompiendo el tabú sobre la salud mental y emocional

La salud mental y emocional son parte íntegra de nuestras vidas. Las prácticas contemplativas nos pueden ayudar con nuestro bienestar.


Léelo en Lion's Roar


Cuando el diagnóstico de ansiedad crónica me fue revelado por personal médico, mi reacción inicial fue de negación. Inmediatamente me volqué a la búsqueda de paz emocional en rincones espirituales. Lo que descubrí, es que la serenidad espiritual tiene ciclo de expiración si las llagas emocionales son vistas y manejadas como algo externo e independiente a nosotros mismos. A continuación te cuento cómo y por qué las prácticas contemplativas son herramientas de increíble soporte para la salud mental y emocional.

¿Qué es la salud mental y cómo se relaciona con la gestión emocional?

Existen áreas de la salud mental y emocional que se entrelazan y superponen entre sí. La forma como procesamos y razonamos situaciones y experiencias, son partes esenciales de nuestra personalidad que también se trasladan a la salud mental. Y esto es porque en términos generales, se requiere de un fuerte sentido de razonamiento para asegurarnos de no perder el control de nuestras emociones. Nuestras decisiones sobre cómo respondemos ante diversos escenarios, es esencial para evitar la ansiedad y/o el estrés. La falta de equilibrio entre la forma como procesamos y como razonamos, puede dejar a nuestra salud mental en un estado inestable de desorientación, lo que en ocasiones hace difícil que funcionemos de manera eficiente.

Tu salud mental

Implica el pensamiento cognitivo, la manera cómo prestas atención y mantienes el enfoque. Esto quiere decir cómo procesas, recibes información y la almacenas en tu memoria. La salud mental incluye tu bienestar emocional, psicológico, social y también incluye la forma como usas la razón y cómo procesas la información recibida.

Algunas personas en algún momento de su vida experimentan problemas de salud mental, que llegan a afectar su estado de ánimo, pensamiento y comportamiento. Existen diferentes enfermedades mentales, como la depresión, trastorno bipolar, trastorno de estrés postraumático (PTSD con siglas en Inglés), esquizofrenia, entre otras, cada una con síntomas diferentes. La buena noticia es que las enfermedades de la salud mental pueden ser tratadas con el fortalecimiento de las habilidades y estrategias de afrontamiento.

Tu salud emocional

Es el estado de funcionamiento psicológico positivo que implica la capacidad que tenemos para manejar y expresar emociones desde lo que se ha aprendido y experimentado en la vida y acorde a nuestra edad.

El mantener una buena salud emocional requiere de un proceso activo y constante. Como seres humanos contamos con cientos de pensamientos y emociones en continua oscilación. En la mayoría de los casos tomamos decisiones basadas en los sentimientos, que comúnmente se crean a través del razonamiento cognitivo y el procesamiento de una situación específica.

La salud mental tanto como la emocional, aunque parecen separadas, son necesarias y funcionan juntas y de manera complementaria y cohesiva. Cuando entendemos la diferencia entre ambas, ellas se convierten en aliadas para hacer frente al estrés, el miedo, la ansiedad, la ira, la depresión, la preocupación y a la par, hace que nos comunicamos e interactuemos de manera efectiva con los demás.

Los miedos transformados en ansiedad tienen origen en el plano mental y físico y es desde este plano que pueden ser sanados, de lo contrario el enfoque espiritual para sosegar las dolencias emocionales solo sirven como cobertura ligera de heridas profundas e invisibles.

Desde una óptica práctica, el comprimir emociones es como cocinar con una olla a presión, eventualmente, el vapor de lo que se está cocinando en nuestros cuerpos emocionales y mentales tiene que salir de alguna u otra forma.

Limitaciones culturales

En términos culturales, los síntomas asociados con la salud mental y dolor emocional, son muchas veces enterrados en la controversia social. En ocasiones, somos privados desde muy pequeña edad de aprender y comprender la importancia de herramientas para manejar el desborde emocional o dolencias de la salud mental.

El buscar asistencia terapéutica y psicológica, puede ir en contra de las creencias del bienestar espiritual para aquellos de los que viven bajo las sombras de cargas emocionales y traumas del pasado. Si a eso le sumamos la presión sociocultural, o el “qué dirán”, puede llegar a ser paralizante, por lo que la forma más fácil de acallar o – mejor dicho- oprimir temores y emociones es desasociarse de la realidad, ya sea trabajando de sol a sol sin descansar, o entretener el corazón herido con conductas tóxicas.

Como educadora y terapeuta holística, he sido testigo de lo difícil que es para algunas personas romper la presión sociocultural y los estigmas acerca de tratamientos terapéuticos y aceptar el apoyo en el manejo de emociones.

En hora buena existen alternativas terapéuticas y complementarias que acompañadas con asistencia médica (cuando el caso lo requiera) favorecen en la recuperación y fortalecimiento de la salud emocional creando un efecto dominó positivo y sostenible para algunas de las dolencias mentales asociadas con ansiedad, depresión y trauma.

Terapias contemplativas salud integral y gestión emocional

En referencia a la salud integral, la biblioteca estadounidense de medicina menciona que un óptimo nivel de salud consiste en un estado de interconexión y representa la integración del bienestar físico, mental y espiritual del individuo que también es parte de un todo colectivo y social. También menciona que la contemplación profunda de uno mismo, tanto como de nuestro entorno, puede aumentar la conciencia de interconección.

Las formas comunes de terapias contemplativas, abarcan una amplia gama de prácticas de mente y cuerpo, que tienen raíces en tradiciones basadas en sabidurías ancestrales y espirituales. Estas incluyen la atención plena, prácticas de meditación, yoga, oración, y algunas artes marciales como Tai Chi y Qigong.

Terapias contemplativas e integración

Después de reconocer que mi cuerpo físico estaba dando señales de heridas emocionales invisibles, causadas por traumas del pasado que no fueron procesados, decidí buscar alternativas terapéuticas que se adaptaran a mi ritmo y estilo de vida.

El movimiento consciente y la respiración me dieron un nuevo horizonte a través de disciplina, y me encaminaron a reencontrar el vínculo con mi cuerpo físico. Años más tarde pude verdaderamente abandonarme por completo en la contemplación, el silencio y la meditación.

Es importante resaltar que las terapias contemplativas, en cualquiera de sus formas, enfatizan que la naturaleza y sabiduría fundamental de los seres humanos puede usarse para lograr la curación y la autoconciencia.

Entre las tecnologías más comunes que desarrollan patrones emocionales y mentales más saludables tenemos:

  • Sensibilización y enfoque en la respiración

  • Sensibilización y enfoque en recitar oraciones y/o mantras

  • Cultivar y practicar estados emocionales como; la alegría, compasión, gratitud

  • Desarrollar la práctica de la no-crítica o juzgamiento de experiencias que surjan.

La clave para que estas alternativas terapéuticas sean efectivas, radica en la disposición deconcentración y atención. Teniendo en cuenta que el concentrarse equivale a mantener el enfoque durante un período prolongado de tiempo, mientras que la atención, es la capacidad más amplia para ser consciente de lo que está sucediendo en el momento presente.

Nadie más que tú sabe cuándo es el momento ideal para empezar a hacer una investigación profunda de tus emociones. Asegúrate de contar con estrategias y red de soporte para que tu viaje sea fructífero.








 


Acerca de la autora: Lorena Saavedra Smith ha venido sirviendo a la comunidad compartiendo aplicaciones terapéuticas y su compromiso con la salud holística e integral en español e inglés durante casi veinte años, ella cuenta con acreditaciones como Coach Holístico, Terapeuta de Yoga, Guía de Mindfulness y Especialista en Eco-Somatica. Con raíces andinas, Lorena es Guardiana de la Sabiduría de la Medicina Ancestral Peruana y como experta en técnicas de recuperación y enfrentamiento de traumas y duelo, aboga por la salud mental integral inclusiva. Una de sus grandes pasiones es acompañar y apoyar el camino de recuperación emocional, mental, física y espiritual de sus clientes, especialmente de aquellos que han batallado con eventos traumáticos asociados con aculturación e inmigración